lunes, 26 de diciembre de 2011

CÓMO DETECTAR LA ANEMIA



Los síntomas más comunes de la anemia son la palidez, la fatiga, la flojedad, dificultades para respirar, la falta de vitalidad, los mareos y las molestias gástricas.
Para detectar la anemia o para descartarla por completo, es necesario hacerse un análisis de sangre.

La anemia tiene distintos orígenes. Uno es un defecto en la formación de glóbulos rojos, causado por un déficit de nutrientes, por una alteración de las hormonas, por enfermedades crónicas o por otras situaciones. En algunas personas, el origen de esta anemia ocurre a causa de una destrucción de los glóbulos rojos, que tiene como causa de una destrucción de los glóbulos rojos, que tiene como causa algunas enfermedades hereditarias.
Este grupo puede llegar a requerir la extirpación del bazo, principal órgano de eliminación de los eritrocitos, pero ésta es la última instancia, antes se realizan algunos tratamientos como los suplementos de hierro o las inyecciones de vitamina B12.

La anemia también puede deberse al sangrado excesivo, ya sea traumático, quirúrgico o por hemorragia interna. Es posible que requiera una transfusión de sangre o de hematíes concentrados.